Hoy, la receta que te voy a compartir es una invitación a viajar —a través de los sabores— a Córcega: la tortilla que se prepara en la isla se elabora con productos emblemáticos de la gastronomía corsa, como el Brocciu (queso fresco de oveja o de cabra) y la menta fresca. Los puristas usarán nepita, pero yo suelo picar la menta y realzar así los aromas de esta tortilla…
Aquí tienes la receta original de la tortilla corsa, tal y como la preparaba el cocinero de un restaurante de Corte en el que trabajé dos veranos… Ya me dirás qué tal te ha salido.
Si no encuentras brocciu —lo cual puede resultar complicado en el continente—, puedes optar por la brousse (normalmente la encuentras en las buenas queserías). ¿Tampoco hay brousse? Siempre te queda la ricotta, pero no me digas que eso es una tortilla corsa…
Ingredientes:
- 250 gramos de brocciu
- 8 huevos
- 1 manojo de menta
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal
- Pimienta

Preparación:
No tiene nada de complicado, ya que lo primero es batir los huevos en un bol. Las cantidades hay que adaptarlas al número de comensales, claro.
Por otro lado, corta el brocciu por la mitad y desmenuza una de ellas, sin que quede muy fino.
Pica la menta fresca y mézclala con el brocciu desmenuzado.
Añade los huevos a la mezcla, echa sal y pimienta con moderación. Usa unas varillas para conseguir una masa homogénea.
Calienta un chorrito de aceite de oliva virgen extra (a ser posible, Oliu di Corsica) en una sartén grande, a fuego lento o medio. Vierte la mezcla y deja que se cocine hasta que la tortilla quede jugosa.
Espolvorea el resto del brocciu troceado en pedacitos, añade una pizca de nepita si te apetece y deja que se cocine un minuto.
¡Puedes servirla caliente! Yo, personalmente, doblo la tortilla antes de servirla y la corto en porciones para mis invitados.
Acompaña tu tortilla de brocciu y menta con una ensalada verde, nada más. Las cosas buenas se bastan por sí solas…