Catedral de Accia, Córcega

Dar un paseo hasta San Petru d’Accia, unas ruinas perdidas que en su día fueron una catedral —la más pequeña de Córcega—

Esta ruina no parece gran cosa. Construida a 1070 metros de altitud, lejos de la costa, escondida en lo más profundo de la Castagniccia, donde los pioneros de la cristianización aún se topaban con las creencias primitivas de los pueblos de la montaña, fue, sin embargo, un centro religioso único en la isla entre los siglos VII y XVI. Su nombre: San Petru d’Accia.

Te voy a hablar de una catedral; la única, la exclusiva, construida en las montañas de Córcega en el año 596, a petición de Gregorio Magno, quien quería, según nos cuenta Geneviève Moracchini-Mazel, que la gente del interior «aprendiera a no adorar ya ni la madera ni la piedra».

Una catedral diminuta y apartada

Su prestigio religioso se acentuó en 1133 cuando el papa Inocencio II, en una decisión digna de Salomón, reorganizó las diócesis de la isla para repartirlas mejor a partes iguales entre Pisa y Génova. Así pues, a partir del siglo XII, San Petru d’Accia se convirtió en una diócesis, la más pequeña de la isla, con sus dos parroquias (Ampugnani y Rostino). Pasaron cuatro siglos hasta que otro papa, Pío IV, al considerar que el territorio era demasiado pequeño y poco rentable, decidió que debía integrarse en la diócesis de Mariana. Eso fue en 1563.

¿La catedral de Accia, pobre y aislada? Sin embargo, su singularidad no se limita solo a su ubicación geográfica. Y es que el edificio también tiene unas dimensiones inusualmente pequeñas para este tipo de lugar de culto: 14 metros de largo y unos 8 metros de ancho. «Tiene el tamaño de una capilla —de hecho, el mapa del IGN la denomina así», comenta sorprendido Laurent Ridel, editor de la web «Décoder les églises et les châteaux». Lo que la habría convertido, si no estuviera tan deteriorada, en la catedral más pequeña de Córcega… O incluso de Francia.

San Petru, Accia, Córcega, ruinas de la catedral, Castagniccia
El oratorio construido sobre las ruinas de Accia
Excursión a la Catedral de Accia, en Córcega
El lugar de culto fotografiado por Raymond Henrard

Pero hay otros problemas que impiden que las ruinas de Accia puedan aspirar al récord. Sobre todo porque el edificio original divide a los historiadores: entre Geneviève Moracchini-Mazel, que lo fecha a finales del siglo VI, y Roberto Coroneo, que apuesta por una reconstrucción en torno al siglo XII, la diferencia temporal es cada vez mayor. Algo que siembra la duda.

30 minutos a pie por las alturas de la Castagniccia

¿Qué es, pues, esa basílica-capilla-iglesia que se puede ver hoy en día en los pueblos de Quercitello y La Porta? «El pequeño oratorio que se alza en el puerto de Prato, y que conserva el ábside y parte de los muros, es un vestigio de la antigua catedral de Accia», según los autores de la web Corse Romane, que lo ven como «un buen ejemplo de la voluntad de llevar la evangelización a los rincones más recónditos, en la encrucijada de los caminos de mulas».

Aunque cuesta imaginarse a los obispos subiendo al monte San Petrone para celebrar sus oficios, la ruta resulta mucho más accesible hoy en día. Conduce hasta el puerto del Prato, donde hay una pizzería. Aparca y sigue por un sendero bien señalizado durante unos treinta minutos… Y por fin llegarás a la catedral —o lo que queda de ella—, la más sorprendente de Córcega.

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