{"id":5999,"date":"2025-04-03T09:32:00","date_gmt":"2025-04-03T09:32:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.lettera.corsica\/quien-es-realmente-el-catenacciu-el-misterio-del-penitente-rojo-de-sartene-en-plena-semana-santa-corsa\/"},"modified":"2026-08-21T13:37:17","modified_gmt":"2026-08-21T13:37:17","slug":"quien-es-realmente-el-catenacciu-el-misterio-del-penitente-rojo-de-sartene-en-plena-semana-santa-corsa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lettera.corsica\/es\/quien-es-realmente-el-catenacciu-el-misterio-del-penitente-rojo-de-sartene-en-plena-semana-santa-corsa\/","title":{"rendered":"\u00bfQui\u00e9n es realmente el Catenacciu? El misterio del penitente rojo de Sart\u00e8ne, en plena Semana Santa corsa"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"is-cnvs-dropcap-bordered wp-block-paragraph\">La multitud se agita por las calles de Sart\u00e8ne, a primera hora de la tarde de este Viernes Santo. Miles de personas han acudido en masa desde los alrededores, de todos los rincones de la isla, a veces incluso desde el continente y de otros lugares, para no perderse nada del evento religioso del a\u00f1o. La gente se empuja para conseguir un buen sitio desde el escal\u00f3n de la iglesia de la plaza Porta, o desde alguno de los puntos por donde pasa el hombre de rojo y su m\u00edtica procesi\u00f3n. Toda la ciudad vibra de impaciencia y emoci\u00f3n.     <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfVes al Catenacciu? \u00bfCu\u00e1ndo va a salir, arrastrando su enorme cruz sobre los adoquines y con el tintineo de las cadenas que le aprietan los tobillos, para volver a recorrer el camino de Jes\u00fas hasta el G\u00f3lgota? Pero, sobre todo: \u00bfqui\u00e9n se esconde bajo la capucha roja y por qu\u00e9 se impone a s\u00ed mismo semejante representaci\u00f3n de la Pasi\u00f3n de Cristo?  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las procesiones son una de las muchas expresiones de la cultura corsa desde hace siglos. Aunque ya no son tan piadosas como antes y suelen organizarlas asociaciones, marcan el ritmo de la agenda local de parroquia en parroquia y siguen despertando las mismas pasiones: momentos de comuni\u00f3n y contemplaci\u00f3n para los isle\u00f1os, llamativas manifestaciones folcl\u00f3ricas para los forasteros, la mayor\u00eda de estos desfiles de penitentes no tienen el aura del Catenacciu, \u00abel encadenado\u00bb, icono de <em>\u00abla m\u00e1s corsa de las ciudades corsas\u00bb<\/em>, tan querida por Prosper M\u00e9rim\u00e9e.   <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay que haber asistido a su v\u00eda crucis y conocer su historia tan particular para entender el fervor que despierta. Y es que el Catenacciu encarna desde hace siglos el s\u00edmbolo de una redenci\u00f3n an\u00f3nima. Solo el cura sabe qui\u00e9n es en realidad; quien se ha ofrecido voluntario lo ha hecho para expiar sus pecados, que suelen ser graves \u2014tradicionalmente, un crimen de sangre\u2014.    <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dos d\u00edas antes del Viernes Santo, el desconocido se presenta en el convento de San Cosme y Dami\u00e1n, en Sartena, donde le espera una celda desprovista de cualquier distracci\u00f3n, salvo una Biblia. El penitente se centra en s\u00ed mismo para encontrar la paz interior. Porque necesitar\u00e1 humildad y valor el d\u00eda de la procesi\u00f3n.    <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al final, llevan al hombre en el m\u00e1s absoluto secreto hasta la iglesia de Santa Mar\u00eda Assunta, para una \u00faltima espera hasta el atardecer. Las campanas suenan a las 21:00. Fuera, m\u00e1s de 3000 personas esperan al Catenacciu, por todas partes, desde los adoquines hasta los tejados, <em>\u00abasomados a las ventanas, api\u00f1ados en las escaleras y los balcones\u00bb.<\/em> Se aleja a los m\u00e1s curiosos que quiz\u00e1 quieran tocarlo.     <\/p>\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"574\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.lettera.corsica\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/penitent-rouge-sartene-vendredisaint-visitcorsica-1024x574.png?resize=1024%2C574&#038;ssl=1\" alt=\"penitente rojo de Sart&#xE8;ne\" class=\"wp-image-4598\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.lettera.corsica\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/penitent-rouge-sartene-vendredisaint-visitcorsica.png?resize=1024%2C574&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/www.lettera.corsica\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/penitent-rouge-sartene-vendredisaint-visitcorsica.png?resize=300%2C168&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.lettera.corsica\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/penitent-rouge-sartene-vendredisaint-visitcorsica.png?resize=768%2C430&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/www.lettera.corsica\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/penitent-rouge-sartene-vendredisaint-visitcorsica.png?resize=1536%2C861&amp;ssl=1 1536w, https:\/\/i0.wp.com\/www.lettera.corsica\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/penitent-rouge-sartene-vendredisaint-visitcorsica.png?resize=380%2C213&amp;ssl=1 380w, https:\/\/i0.wp.com\/www.lettera.corsica\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/penitent-rouge-sartene-vendredisaint-visitcorsica.png?resize=800%2C448&amp;ssl=1 800w, https:\/\/i0.wp.com\/www.lettera.corsica\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/penitent-rouge-sartene-vendredisaint-visitcorsica.png?resize=1160%2C650&amp;ssl=1 1160w, https:\/\/i0.wp.com\/www.lettera.corsica\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/penitent-rouge-sartene-vendredisaint-visitcorsica.png?resize=1320%2C740&amp;ssl=1 1320w, https:\/\/i0.wp.com\/www.lettera.corsica\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/penitent-rouge-sartene-vendredisaint-visitcorsica.png?resize=600%2C336&amp;ssl=1 600w, https:\/\/i0.wp.com\/www.lettera.corsica\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/penitent-rouge-sartene-vendredisaint-visitcorsica.png?w=1911&amp;ssl=1 1911w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">El penitente rojo se dispone a levantar la Cruz.<\/figcaption><\/figure>\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"819\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.lettera.corsica\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/catenacciu-jeanchieze-819x1024.jpg?resize=819%2C1024&#038;ssl=1\" alt=\"&#xAB;Catenacciu&#xBB;, grabado de Jean Chi&#xE8;ze\" class=\"wp-image-4596\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.lettera.corsica\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/catenacciu-jeanchieze.jpg?resize=819%2C1024&amp;ssl=1 819w, https:\/\/i0.wp.com\/www.lettera.corsica\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/catenacciu-jeanchieze.jpg?resize=240%2C300&amp;ssl=1 240w, https:\/\/i0.wp.com\/www.lettera.corsica\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/catenacciu-jeanchieze.jpg?resize=768%2C960&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/www.lettera.corsica\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/catenacciu-jeanchieze.jpg?resize=380%2C475&amp;ssl=1 380w, https:\/\/i0.wp.com\/www.lettera.corsica\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/catenacciu-jeanchieze.jpg?resize=800%2C1000&amp;ssl=1 800w, https:\/\/i0.wp.com\/www.lettera.corsica\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/catenacciu-jeanchieze.jpg?resize=600%2C750&amp;ssl=1 600w, https:\/\/i0.wp.com\/www.lettera.corsica\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/catenacciu-jeanchieze.jpg?w=855&amp;ssl=1 855w\" sizes=\"auto, (max-width: 819px) 100vw, 819px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">El \u00abCatenacciu\u00bb de Sart\u00e8ne, una obra de Jean Chi\u00e8ze<\/figcaption><\/figure>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y ah\u00ed aparece \u00e9l en medio del bullicio con su grupo de penitentes, encabezados por el impresionante Sim\u00f3n de Cirene, con una capucha blanca, y ocho penitentes vestidos de negro que llevan al Cristo de marfil, acompa\u00f1ados a su vez por la cofrad\u00eda. La periodista Dorothy Carrington, que vivi\u00f3 esta escena en los a\u00f1os 70, cre\u00eda ver all\u00ed <em>\u00abla terrible squadra d\u2019arozza, la compa\u00f1\u00eda de los esp\u00edritus de los muertos\u00bb.<\/em> La imagen te deja alucinado, te hace llorar incluso a los menos creyentes: el Catenacciu, vestido de rojo escarlata, sostiene su cruz de madera de casi 40 kilos mientras se esfuerza por avanzar, como puede, descalzo y con los pies atados por una cadena de 17 kilos.    <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y el desconocido recorre tambale\u00e1ndose las calles de la ciudad corsa. <em>\u00abLa multitud, emocionada por la curiosidad, solo tiene ojos para \u00e9l. Quisiera descubrir su identidad. Pero nunca lo consigue. El Catenacciu nunca, ni con una palabra ni con un gesto, delata su secreto\u00bb<\/em>, cuenta Luc\u00eda Molinelli-Cancellieri. Intentan descifrar su mirada. En vano. Se cae tres veces, como Jes\u00fas de camino a la crucifixi\u00f3n. Cada vez que se cae, la cofrad\u00eda, el cura y los fieles entonan oraciones y c\u00e1nticos de perd\u00f3n. Vuelve una calma relativa, entre subidas bulliciosas y ruidosas.       <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La representaci\u00f3n del calvario termina cuando el penitente de rojo vuelve al pie del altar, con la enorme cruz colocada piadosamente a su lado. El desconocido encapuchado se arrodilla para rezar. Y mientras la multitud se recueille, tanto dentro de la iglesia como en las calles de Sart\u00e8ne, el cura, que sigue siendo el \u00fanico que sabe qui\u00e9n es realmente el Catenacciu, acompa\u00f1a a su penitente en el secreto del convento. All\u00ed, el hombre se quita sus ropas p\u00farpuras \u2014que al a\u00f1o siguiente cubrir\u00e1n a otro Catenacciu\u2014 y se escabulle en la noche. An\u00f3nimo, pero liberado de sus pecados.    <\/p>\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"U Catenacciu di Sart\u00e8\" width=\"1200\" height=\"675\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/KWx5TPB-cLA?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfCu\u00e1ntos hombres se han puesto ya la t\u00fanica, la capucha y los guantes del penitente rojo, y por qu\u00e9? Se dice que el Catenacciu tiene sus or\u00edgenes en la Edad Media: una cofrad\u00eda de flagelantes habr\u00eda introducido este rito en C\u00f3rcega, antes de que se adoptara en su forma teatral actual durante el siglo XVI en Sart\u00e8ne, bajo la influencia de la evangelizaci\u00f3n franciscana. \u00a1Lo que nos llevar\u00eda \u2014seg\u00fan un c\u00e1lculo aproximado\u2014 a m\u00e1s de 500 penitentes rojos desde su incorporaci\u00f3n a la liturgia local!    <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">M\u00e1s de 500 hombres, ladrones, bandidos, asesinos y delincuentes comunes que acudieron a este calvario en busca de la salvaci\u00f3n de sus almas. Lucia Molinelli-Cancellieri cree saber, por cierto, que el famoso bandido Spada, un aut\u00e9ntico fan\u00e1tico, <em>\u00abse puso una noche de Viernes Santo el h\u00e1bito rojo para expiar sus pecados\u00bb<\/em>; pero tambi\u00e9n <em>\u00abque el rumor de su aterradora presencia lleg\u00f3 hasta la gendarmer\u00eda\u00bb<\/em>, que no se atrevi\u00f3 a interrumpir la procesi\u00f3n por respeto a las costumbres locales. Quiz\u00e1 fue en 1929 o en 1930.    <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La autora de la biograf\u00eda de Andr\u00e9 Spada a\u00f1ade que otro criminal, el famoso Bornea, <em>\u00aba su vez, tras haber ejecutado a sangre fr\u00eda y sin motivo alguno, salvo el de demostrar que era capaz de lo peor, al desdichado Bucchini en la carretera de Ciamanacce, habr\u00eda solicitado el honor de ser el Catenacciu\u00bb. Rumores <\/em>imposibles de verificar.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Bajo la capucha roja, todos los hombres, sin importar su situaci\u00f3n o su historia de vida, son inevitablemente iguales. Y la lista de candidatos no har\u00e1 m\u00e1s que crecer: hoy en d\u00eda son unos sesenta los que esperan recibir la llamada del p\u00e1rroco de Santa Mar\u00eda Assunta, el \u00fanico con autoridad para llevar un registro y designar al pr\u00f3ximo Catenacciu\u2026 <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un rito de redenci\u00f3n con 500 a\u00f1os de antig\u00fcedad\n","protected":false},"author":1,"featured_media":6000,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_seo_schema_type":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"csco_singular_sidebar":"","csco_page_header_type":"","csco_page_load_nextpost":"","csco_post_video_location":[],"csco_post_video_url":"","csco_post_video_bg_start_time":0,"csco_post_video_bg_end_time":0,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":true},"categories":[245],"tags":[173,203],"class_list":["post-5999","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-cultura","tag-extremo-sur","tag-sarten","cs-entry","cs-video-wrap"],"acf":[],"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/www.lettera.corsica\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/catenacciu-penitent-rouge-sartene-viastella.png?fit=1909%2C1069&ssl=1","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lettera.corsica\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5999","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lettera.corsica\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lettera.corsica\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lettera.corsica\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lettera.corsica\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5999"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.lettera.corsica\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5999\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6005,"href":"https:\/\/www.lettera.corsica\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5999\/revisions\/6005"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lettera.corsica\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6000"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lettera.corsica\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5999"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lettera.corsica\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5999"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lettera.corsica\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5999"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}